jueves, 17 de julio de 2008
Amigos a la Distancia
Si me atrevo hoy a escribirte, quisiera que mis palabras puedan llegar a reflejar todos y cada uno de los dulces restos intactos de mi alma.Mejor sería dejar a mis ojos que te digan lo que siento, es que al fin de cuenta, el gesto de una mirada expresa mucho más que el dibujo exacto de una palabra. Déjame demostrarte mi lado frágil, me siento culpable por haberte dejando esperando todas estas sencillas palabras sobre estas líneas de esta carta tardía.
Ábreme tus brazos por un momento para que pueda esconderme de este temor que siento. Pero al fin sé que tarde o temprano todo pasa, pues nada es eterno, excepto este amor que ahora siento.
Sé que no puedo pedirte nada, pues por ahora es mucho más de lo que en verdad esperaba. Déjame alabarte mientras me despido, déjame creer por un momento que eres aquella estrella fugaz que aparece en el cielo de la noche para otorgarme un deseo prometido.
Déjame creer que los milagros existen y concédeme este pequeño deseo, besarte toda una noche hasta quedarme sin aliento. ¿Es posible?
Si me dices que no, entonces seguiré pensando en ti. Si me dices que si, entonces moriré feliz. Puedes decirme lo que quieras, sea lo que sea yo seguiré por siempre aquí.
¡Ves! En cada una de estas palabras, amor mío... una razón para quererte o para olvidarte eternamente.
Enfermo de Recuerdos
Hace un año que el teléfono dejó de sonar, hace ya un año que salistes por esa puerta dejando mi corazón en mil pedazos. Una sola palabra que rompió mi corazón y para siempre me dejó preso, hoy día sólo me quedan los recuerdos de lo vivido, de lo que hicimos, de las locuras inventadas para demostrar nuestro amor, las veces que corrimos juntos por el campo gritando cuanto nos amabamos.No puedo evitar que al recordar las lágrimas roden por mi mejilla y lleguen a mis labios, estos labios que una fueron tuyos y que ahora extrañan tus besos, esos besos que no volverán jamás. Me pedistes que no te buscara, que no llamara, que no insistiera, pero, ha pasado un año y mi corazón sigue amandote como el día que te vió partir.
Mis noches son vacías, mi cama aun conserva tu huella, tu olor, tu presencia aun se siente en esta casa, esta casa que tanta ilusión nos hacía. ¿Recuerdas los días aquellos arreglando el jardín? Ahora las flores que con tanto amor plantastes para mí, están marchitas, sin ganas de vivír como yo.
Ahora ha pasado un año y creí estar preparado para escribírte, pero recordar lo que pasamos ha hecho que mi corazón y mi amor por ti volviera a salir de donde lo tenía tan guardado. Espero que al leer estas líneas, recuerdes el amor que decías sentir por mí y vuelvas a mí. Porque así pasen mil años mi amor por tí jamás acabará y si un día decides regresar toca a mi puerta que ahí estaré, esperándote con los brazos y mi corazón abiertos.
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